Ahora te observo tímido y callado,
pero siempre a mi lado.
Debajo de los árboles comemos juntos,
pequeñas frutas rojas y panecitos blancos.
Te abrazo fuertemente y te duermes en mis brazos.
después te dejo solo, para que regreses y me beses.
Pequeño ojos de almendra, eres como un dulce,
en tus ojos pequeños veo mi futuro,
Tus dientecitos blancos quieren muchas cosas,
y yo soy capaz de brindartelas en una canasta.
Un día estaremos juntos sobre una colina,
contando las nubes que van pasando y luego las estrellas,
Y cuando poses tus labios con los míos,
sabré que mi sueño será para siempre.